BUSCAD MI ROSTRO


NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN
Patrona de Argentina

PRIMERA LECTURA
Dios mismo viene a salvarnos

Lectura del libro de Isaías 35, 1-7

¡Regocíjense el desierto y la tierra reseca,
alégrese y florezca la estepa!
¡Sí, florezca como el narciso,
que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo!
Le ha sido dada la gloria del Líbano,
el esplendor del Carmelo y del Sarón.
Ellos verán la gloria del Señor,
el esplendor de nuestro Dios.
Fortalezcan los brazos débiles,
robustezcan las rodillas vacilantes;
digan a los que están desalentados:
«¡Sean fuertes, no teman:
ahí está su Dios!
Llega la venganza,
la represalia de Dios:
él mismo viene a salvarlos.»
Entonces se abrirán los ojos de los ciegos
y se destaparán los oídos de los sordos;
entonces el tullido saltará como un ciervo
y la lengua de los mudos gritará de júbilo.
Porque brotarán aguas en el desierto
y torrentes en la estepa;
el páramo se convertirá en un estanque
y la tierra sedienta en manantiales;
la morada donde se recostaban los chacales
será un paraje de caña y papiros.


Salmo responsorial
El Señor hizo en mí maravillas, Gloria al Señor

Lucas 1, 46-56

«Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz.

Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:
ísu Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación
sobre aquellos que lo temen.

Desplegó la fuerza de su brazo,
dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono
y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.

Socorrió a Israel, su servidor,
acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham
y de su descendencia para siempre.»


SEGUNDA LECTURA
Dios Padre nos ha elegido en Cristo, antes de la creación del mundo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso 1, 3-14

Bendito sea Dios,
el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bienes espirituales en el cielo,
y nos ha elegido en él,
antes de la creación del mundo,
para que fuéramos santos
e irreprochables en su presencia, por el amor.
El nos predestinó a ser sus hijos
adoptivos por medio de Jesucristo,
conforme al beneplácito de su voluntad,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que nos dio en su Hijo muy querido.

En él hemos sido constituidos herederos,
y destinados de antemano
-según el previo designio
del que realiza todas las cosas
conforme a su voluntad-
a ser aquellos que han puesto su esperanza en Cristo,
para alabanza de su gloria.


EVANGELIO
Aquí tienes a tu hijo. Aquí tienes a tu madre

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 19, 25-27

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo:
«Mujer, aquí tienes a tu hijo.»
Luego, dijo al discípulo:
«Aquí tienes a tu madre.»
Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.





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